A partir de los 25 años, la piel comienza a perder colágeno y elastina, lo que puede llevar a la aparición de líneas finas, pérdida de firmeza y otros signos de envejecimiento. Para mantenerla saludable y radiante, es esencial incorporar principios activos específicos en tu rutina de cuidado facial. Pero antes de contarte qué ingredientes son clave en Dermocosmética, sus beneficios y cuándo incluirlos en tu rutina skincare…
Voy a empezar por el principio…
¿Qué son los principios activos?
Son componentes bioquímicos que tienen propiedades específicas para tratar, mejorar o proteger la piel, el cabello o las uñas. Pueden proceder de diversas fuentes, como plantas, minerales, vitaminas, ácidos y péptidos.
Son la base de casi todos los productos cosméticos actuales y se seleccionan cuidadosamente por los distintos Laboratorios, según sus beneficios específicos: desde hidratación y prevención del envejecimiento hasta el tratamiento de distintas patologías o la hiperpigmentación, cada principio activo tiene un mecanismo de acción único que determina su eficacia en el tratamiento de la piel.
Entonces, ¿qué activos son importantes? Te explico:
1 Hidratantes: para mantener la piel suave y flexible
A partir de los 20 años, ya puedes incorporarlos en tu rutina skincare:
- Ácido Hialurónico: atrae y retiene la humedad en la piel, proporcionando hidratación profunda y mejorando la elasticidad.
- Glicerina: ayuda a mantener la barrera cutánea intacta, evitando la deshidratación.
- Urea: favorece la retención de agua en la epidermis, dejando la piel suave y sin descamaciones.
2 Antioxidantes: protección frente al estrés oxidativo
Lo ideal es empezar a usarlos a partir de los 25 años.
- Vitamina C: protege de los radicales libres, mejora la luminosidad y estimula la producción de colágeno.
- Vitamina E: refuerza la acción de la vitamina C y mejora la hidratación.
- Ácido Ferúlico: potencia la acción antioxidante de la vitamina C y la vitamina E.
- Resveratrol: «la molécula de la eterna juventud», combate el envejecimiento prematuro.
- Extracto de Té Verde: propiedades antioxidantes y calmantes, ideal para pieles sensibles.
3 Exfoliantes: renovación celular para una piel radiante
- Ácido Glicólico (AHA): exfoliación suave, mejora la textura y luminosidad de la piel. Incorpóralo a partir de los 30 regularmente en tu rutina.
- Ácido Salicílico (BHA): perfecto para pieles grasas y propensas al acné, limpia en profundidad los poros.
- Ácido Láctico: exfoliante más suave, con propiedades hidratantes. Para las pieles sensibles, puede incluirse a partir de los 20 años en la rutina skincare.
4 Antiinflamatorios: para calmar la piel sensible
- Niacinamida (Vitamina B3): reduce inflamación, minimiza los poros y refuerza la barrera cutánea.
- Alantoína: propiedades calmantes y regeneradoras.
- Bisabolol: activo derivado de la manzanilla, con propiedades calmantes, cicatrizantes, regeneradoras y antimicrobianas.
5 Retinoides: activos antiedad por excelencia
- Retinol (Vitamina A) y sus derivados: estimulan la renovación celular y mejoran la textura de la piel y los signos visibles del envejecimiento y los daños causados por el sol. Lo ideal es incluirlos poco a poco por la noche, a partir de los 30.
6 Despigmentantes: unifican el tono de la piel
- Ácido Kójico: reduce manchas oscuras.
- Vitamina C: además de ser antioxidante, ayuda a reducir las manchas producidas por el sol.
7 Activos para proteger la barrera cutánea
- Ceramidas: restauran la barrera cutánea y previenen la pérdida de agua.
- Aloe Vera: propiedades calmantes, regeneradoras y antiinflamatorias.
- Aceite de Argán: nutrición profunda para pieles secas y maduras.
Ya ves que el cuidado de la piel no es exclusivo de una edad o patología concreta. Incorporar principios activos adecuados según tus necesidades específicas es clave para mantener tu piel saludable y radiante. Ya sean hidratantes, antioxidantes, retinoides o exfoliantes, elegir los principios correctos y aplicarlos en el momento adecuado va a marcar la diferencia en la salud y bienestar de tu piel.
Si quieres, hacemos un estudio específico de tu piel en una sesión de Dermoconsultoría totalmente personalizada, para saber qué principios activos necesitas y cómo usarlos correctamente.
¡Reserva tu cita aquí y disfruta de una piel luminosa a cualquier edad!